Esta fue la conclusión de un nuevo estudio que reveló que sólo un 2 por ciento de los hombres de entre 40 y 79 años calificarían dentro del diagnóstico de hipogonadismo tardío o menopausia masculina.
Investigaciones previas habían indicado que el diagnostico era mucho más común. De hecho, en Estados Unidos se hacen millones de recetas cada año para ayudar a los hombres con baja testosterona.
En una muestra aleatoria de más de 3.000 hombres en Europa, un equipo de investigadores británicos halló que solamente tres síntomas (menos erecciones matinales y pensamientos sexuales y aparición de disfunción eréctil) estaban asociados con bajos niveles de la hormona sexual masculina.
Como lo definió un comunicado de prensa, “los investigadores desataron los síntomas” de la enfermedad.
Los autores sugirieron que los pacientes deberían tener esos problemas sexuales, además de una testosterona por debajo de 3,2 nanogramos por mililitro de sangre -la mitad del nivel normal en los hombres de mediana edad- para que se les diagnostique hipogonadismo de aparición tardía.
“La aplicación de estos nuevos criterios pueden proteger a los pacientes del diagnóstico excesivo de hipogonadismo y reducir el uso innecesario de testosterona en los adultos mayores”, escribió en New England Journal of Medicine el equipo del doctor Frederick Wu, de la University of Manchester, en el Reino Unido.
El estudio es el primero que identifica los síntomas claves de la enfermedad. También demostró que otros seis síntomas, incluida la fatiga y la falta de fuerza, son comunes en los hombres con una disminución de la testosterona, aunque no de manera tan evidente como los problemas sexuales.
Aun así, muchos de los problemas que a menudo se le atribuyen a la testosterona baja, como la alteración del sueño o la ansiedad, no estuvieron asociados con la hormona.
Si bien los síntomas sexuales estuvieron sólidamente asociados con la disminución del nivel de la testosterona, fueron bastante frecuentes en los hombres con niveles hormonales normales.
Por ejemplo, un tercio de los participantes dijeron que nunca o muy pocas veces pudieron mantener una erección durante las relaciones sexuales.
“El estudio es bastante importante porque incluye una gran cantidad de pacientes”, dijo el doctor Martin Miner, codirector del Men’s Health Center, de The Miriam Hospital, en Providence, Rhode Island, que no participó en el estudio.
Además de su participación en los trastornos sexuales, señaló, la testosterona baja puede ser un marcador de problemas como la obesidad y la diabetes, y es importante para la salud general.
Los científicos que estudian la deficiencia de la hormona masculina, agregó, opinan que el trastorno es “una ‘enfermedad real’ que la industria farmacológica no promueve
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